¿Por qué somos tan malos conductores? - La respuesta a esta pregunta se sumerge a nuestra misma idionsincracia cultural, evocando las tres famosas leyes del ser paraguayo: el mbarete, el ñembotavy y el vai vai, explicadas en la obra "El paraguayo, un hombre fuera de su mundo" de Saro Vera, podemos ver de que en las calles, de alguna manera terminamos aplicando algunas de estas costumbres lo cual en proporciones nacionales hace que la problemática de la seguridad vial sea complicada de solucionar. Pero ¿qué cuernos tiene que ver la cultura con la seguridad vial?... Mucha, por ejemplo: cuando circulamos sobre una avenida o ruta preferencial y otro vehículo del porte que sea quiere cruzar o incorporarse a nuestro carril de forma brusca, o en el peor de los casos, nos cierra completamente el paso de forma prepotente, está manifestando la ley del " mbarete ", esta clase de conductores creen que todos están obligados a cederle el paso, ya sea porque conducen un SCANIA...
-¡Por favor si pueden ir pasando un poco más hacia el fondo!- Cuando el conductor del colectivo termina de decir esto me pregunto ¿Al fondo de dónde? ¡Si ni siquiera puedo ver mis pies! pero increíblemente siguen ascendiendo pasajeros, solo basta con probarlo en las horas pico, entre las 05:00 a.m. y las 18:00 p.m. por alguna de las avenidas principales cuando los buses llegan atestados de personas, no existen recovecos, no existe algún tubo o asidero de la cual no esté tomada alguna mano, los paraguayos en estos casos violamos las leyes de la física, con tal de ocupar un espacio, nos amoldamos de alguna manera al objeto que nos contiene o mejor dicho que nos transporta, a veces por poco casi dejamos de ser tridimensionales, cuando existen otros cuerpos de mayor volumen y que nos comprimen a tal punto que algunas de nuestras secciones anatómicas, ejemplo los glúteos ya no parecen glúteos sino cualquier otra cosa, el peor sitio suele ser en el medio del colectivo, ya que al momento...