-¡Por favor si pueden ir pasando un poco más hacia el fondo!-
Cuando el conductor del colectivo termina de decir esto me pregunto ¿Al fondo de dónde? ¡Si ni siquiera puedo ver mis pies! pero increíblemente siguen ascendiendo pasajeros, solo basta con probarlo en las horas pico, entre las 05:00 a.m. y las 18:00 p.m. por alguna de las avenidas principales cuando los buses llegan atestados de personas, no existen recovecos, no existe algún tubo o asidero de la cual no esté tomada alguna mano, los paraguayos en estos casos violamos las leyes de la física, con tal de ocupar un espacio, nos amoldamos de alguna manera al objeto que nos contiene o mejor dicho que nos transporta, a veces por poco casi dejamos de ser tridimensionales, cuando existen otros cuerpos de mayor volumen y que nos comprimen a tal punto que algunas de nuestras secciones anatómicas, ejemplo los glúteos ya no parecen glúteos sino cualquier otra cosa, el peor sitio suele ser en el medio del colectivo, ya que al momento de que tengamos que descender del mismo, deberemos de pasar por todo el cardumen de personas que se encuentra tanto por delante como por detrás nuestro, ante tal situación se recurre al contorsionismo, en algunos casos se requieren movimientos de "tai chi chuan" o de artes marciales similares con tal de que llegar al timbre y la puerta de descenso, en el caso de que nuestro viaje sea un poco largo, entonces deberemos de afrontar otras dificultades tales como el hecho de estarnos parados y sin movernos de nuestro sitio por largo tiempo, la situación es comparable a una lata de sardinas al aceite, estamos todos bien pegados unos a otros, en la estación de verano la temperatura realza los aromas circundantes, así como cuando se abre recién una lata de sardina, durante el invierno, cuando las ventanillas permanecen cerradas debemos de soportar todo tipo de gases, afuera los gases de efecto invernadero, adentro los gases flatulentos de instantáneo efecto nasal, lo que a veces nos ahorra de ir a la farmacia por un "descongestionante", viajar en autobús por Paraguay como bien se describe tiene sus ventajas y desventajas, todo depende del punto de vista de nuestro bolsillo que siempre nos recomienda la "mejor" opción, solo recuérdelo: evocando al físico Albert Einstein, en los colectivos paraguayos, el tiempo y el espacio son relativos.

jajajaja que mucho me reiii porque es ciertooooo!!! espectacular!
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